21 de octubre de 2009

ZAPATOS


El sábado pasado me armé de valor y decidí ir a comprarme un par de zapatos. Me gusta ir de compras pero los zapatos no son lo mio. Tengo el gusto sobre el calzado distorsionado y anacrónico. Cuando por fin me han empezado a gustar los zapatos tipo topolino ya no se llevan y ahora los escaparates están llenos de botines que me parecen a los que las brujas llevan en los cuentos infantiles.
Antes de salir me mentalizé de que solo iría a las zapaterías más baratas, pero aunque entré 3 veces no vi ningún zapato que me gustase. A medida que pasaban las horas el presupuesto iba subiendo y mi dolor de pies también. Pero es que se ve que he salido pija pero sin dinero, porqué solo me gustaban los zapatos más caros y evidentemente inalcanzables. Después de rendirme entré en una zapatería que aunque he pasado 1000 veces nunca había entrado. Es esas donde si te asomas al escaparate las dependientas te están mirando desde dentro y cuando entras y preguntas ya saben qué par de zapatos te gustan porqué te han visto remirarlos desde fuera.
Creo que me vieron pasar más de 50 veces durante la misma tarde y debía tener una cara de desepero tal que me sacó 6 pares de zapatos con solo abrir boca. No replicó cuando descarté a 4 pares y me animó cuando acabé escogiendo un par que no se parecía en nada a lo que había imaginado pero cuando llegué a casa y J. me dijo que le gustaban pensé que al final los kilómetros andados habían merecido la pena.

7 comentarios:

Pampanitos Verdes dijo...

"Pija sin dinero".
Qué bonito título para un blog que podríamos escribir entre tú y yo, porque, hija mía, me pasa lo mismo en lo que a zapatos se refiere. Me van los más caros, porque suelen ser los que están mejor hechos y hacen menos daño.
Tampoco mis gustos van en concordancia con la moda del momento, suelo ir una (o dos) temporadas por detrás de los tiempos.
Deberíamos ir juntas de compras. Entre los zapatos y el papel higiénico, nos íbamos a entender a las mil maravillas!

Kalikrates dijo...

¡Vaya dos que tienen el ojo tonto!
Pues ya somos tres. He tenido tantos problemas por malos zapatos que no me importa gastar mas en unos decentes.

Irukina dijo...

¿Y son parecidos a los de la foto? Yo la verdad es que soy bastante fanática de los zapatos y más desde que estoy en Japón y hay tanta variedad y diseño. Y ya no me parecen tan escandalosos como antes aunque todavía hay algunos que me superan

Lola dijo...

Pero dónde encuentras tú ahora zapatos baratos? es imposible!!! bueno, en los chinos, y te arriesgas a quedarte sin pies...
Yo soy igual, los zapatos-botas-zapatillas... me pirran (mi chico me llama Imelda cuando vamos por la calle y me paro en todos los escaparates de zapaterias, aunque no vaya a comprar, me paro y remiro!) y sólo uno de cada tres años me pego el gustazo y me compro los zapatos que me encantaan!!
y mientras tanto, a ponerme lo que puedo comprar con mi ajustado presupuesto...

Jac dijo...

tu pareja se lo tiene bien aprendido...
-despues de 3 horas buscando zapatos como le diga que no me gustan duermo en el sofá, así que aunque venga con dos bolsas de plástico del carrefur atadas con gomas le voy a decir que son preciosos...
santos varones, jejeje

Kalikrates dijo...

Jac, tu si que sabes ;-)

Igrein dijo...

Jajaja!!!! Jac tiene más razón que un santo!!! Jajajaj!!!

Si, a mi también me pasa... yo opto por comprarme siempre el mismo estilo... muy clasico, muy clasico... aunque de barato (desgraciadamente) nada...

Un besín!