15 de diciembre de 2009

DOMINGO JAPONIL



Este pasado domingo por fin fui a Barcelona, a mi querida Barcelona, a visitar a un amigo que desde el verano que no nos veíamos. Teníamos pendiente una comida en un restaurante japonés mientras me contaba sus aventuras por Japón durante sus vacaciones de verano. También aproveché pedirle que me llevase unas sombras de ojos de la marca coméstica Sisheido que solo venden en Asia. Mi incondicional amigo A. se apuntó a la comida y nos comimos tallarines con verduras y ternera, udon y atún crudo marinado que estaba para chuparse los dedos (o los palillos).


Después de comer nos fuimos al lado de la playa a tomar algo calentito porqué hacía un frio del carajo y allí como no, salieron episodios de cuando éramos solo unos estudiantes y estábamos cargados de ilusiones y sobretodo de ignorancia. En resumen cuando éramos unos pipiolos segun A.


Lo curioso es que durante el trayecto en tren de Figueres hasta Barcelona (2 largísimas horas) me llevé un libro que me prestó un amigo.
El libro se titula Yume (sueño en japonés) de Josep Navarro Santaulàlia y cuenta la historia de dos amigos que se conocieron en Barcelona cuando estaban en la universidad y uno de ellos se va por un pequeño periodo de tiempo a Tokyo. La verdad es que el libro no podía estar más acorde con el domingo que se me presentaba: reunión de antiguos amigos de universidad+viaje a Japón.

Mientras estaba completamente sumergida en el libro no podía estar más ilusionada, el libro parecía un pequeño resumen de mi viaje a Tokyo, hablaba de las cafeterías Doutor donde me había pasado horas al igual que en el Starbucks de Shinjuku observando a la gente que pasaba e intentar pasar desapercibida en medio de gente durmiendo sobre las mesas y los otros gaijins. Hablaba de las calles, de las primeras impresiones que causa llegar a Tokyo, de la comida, de las costumbres, de la quietud que se puede llegar a sentir en medio de tanto bullicio, de lo diferente que se siente uno allí.

Supongo que tengo la necesidad de leer en blogs y en libros las experiencias de la gente que viaja a Japón para poder compartir. Para sentirme cómplice con alguien, aunque no lo conozca, de un viaje que en un principio me dejó un poco fría y después veo que fue mucho más profundo. Supongo que al ir sola me faltó poder en algunos momentos comentar lo que estaba viendo, comiendo o sencillamente me faltó esa mirada de complicidad con el viaja contigo.

El libro plantea dos personajes totalmente contrarios, uno es un soñador, se deja llevar por impulsos, por lo que le dicta el corazón y el otro es completamente frío, no deja que ninguna pequeña pizca de fantasía, de imaginación entre en su vida y ya ni digamos de su corazón. La verdad es que me identifico con los dos. Hay veces que mi melancolía me supera y puedo agarrarme a un sueño, a un truco de mi imaginación y desconecto de la vida real. Yo misma me digo que es mi forma de sobrevivir. Pero hay otras veces que he anulado totalmente la idea de que algo que no de adapte a mi mundo diario sea posible. No quiero ser ninguno de los dos. El soñador destroza su vida por vivir sus sueños imposibles y el otro se conforma con el gris de vivir sin emociones. Supongo que todos somos un poco de los dos. Segun mis padres soy decidida y tengo las cosas claras y en cambio yo me veo demasiado soñadora.

Tanto si habéis estado en Japón o no, recomiendo este libro.

7 comentarios:

JoCkEy dijo...

Me lo apunto que tiene buena pinta.

Yo suelo ser mas soñador que frío aunque también depende de la situación y el contexto xD.

Saludos!

Lola dijo...

Me encantaaa!!! yo quiero un domingo japonil también!!! eso querrá decir que ya he ido a Asia, por fín!

Estos días temáticos en que todo parece converger para vivir algo bonito molan, verdad??

Ingrid dijo...

jockey: supongo que todos somos un mix, no?

Lola: como me gusta tu optimismo!! que buen rollo desprendes guapa!

Daenyel dijo...

Me lo apuntaré en mi lista de libros que leer; yo creo que soy más como el soñador.

A veces siento que llevo años destrozando mi vida tratando de vivir en sueños imposibles.

Ingrid dijo...

Daenyel: ui!! que triste suena eso chico. No puedo decir nada más porqué a veces me he sentido igual. me gustaría ser mucho más realista y centrarme en lo que tengo.

Josep Lluís dijo...

La verdad que bajar de Figueres Barcelona es para escirbir un libro. Tranquilos que a partir de hoy, en vez retrasos habrán "retards".

Un beso i feliços anys nous...

Nuria dijo...

M'apunto el llibre, que aquesta setmana vaig fins a A Coruña i el puc trobar alló.
I que bé que ja tinguis l'ombra d'ulls Shiseido !!
Petons !!